Lo que durante décadas fue una de las zonas más dinámicas y tradicionales de Mérida, hoy muestra un panorama marcado por predios abandonados, negocios cerrados y propiedades en venta.
A lo largo de la calle 60, desde la emblemática avenida Colón hasta las inmediaciones del estadio Salvador Alvarado, aún sobreviven algunos hoteles y comercios; sin embargo, gran parte de las viviendas y establecimientos que daban vida al sector han desaparecido o permanecen cerrados.
Vecinos y personas que frecuentaron la zona recuerdan que en las décadas de los 70 y 80 este corredor era uno de los puntos más concurridos de la ciudad, donde familias completas convivían y numerosos negocios mantenían gran actividad, especialmente durante temporadas festivas como la Navidad.
Uno de los lugares más recordados es el restaurante “La Tradición”, considerado durante años punto de encuentro de familias y figuras políticas de la época, pero que actualmente dejó de operar.
Otro de los cambios que impactó la actividad de la zona fue el traslado del Consulado Americano, inmueble que durante años generó importante movimiento debido a las largas filas de personas que acudían diariamente a realizar trámites para viajar a Estados Unidos. Hace aproximadamente seis meses, la sede fue reubicada al norte de Mérida.
Asimismo, oficinas federales que anteriormente operaban en la colonia Alcalá Martín, sobre avenida Cupules, también fueron trasladadas hacia la zona de Circuito Colonias y Tanlum.
Aunque se desconocen las razones específicas por las que muchas propiedades quedaron en abandono, algunas versiones apuntan a procesos legales, falta de herederos o cambios generacionales que provocaron el desuso de numerosos inmuebles.
Pese al deterioro visible en algunos predios, todavía permanecen viviendas antiguas y construcciones que conservan parte del encanto arquitectónico de la zona y continúan siendo símbolo de una etapa importante en la historia urbana de Mérida.
Con el crecimiento de nuevos fraccionamientos y el desarrollo de otras áreas de la ciudad, este tradicional sector ha experimentado una transformación que refleja cómo el paso del tiempo y los cambios sociales también modifican la vida de los barrios y sus espacios más representativos.



