La Unión Nacional de Padres de Familia manifestó su rechazo total a la decisión de la Secretaría de Educación Pública y del CONAEDU de adelantar el cierre del ciclo escolar 2025-2026 al próximo 5 de junio, medida que, señalaron, representa un golpe directo al aprendizaje de millones de estudiantes en el país.
A través de un posicionamiento público, la organización calificó la decisión como un “grave error”, al considerar que México atraviesa actualmente altos niveles de rezago educativo y que reducir entre cinco y siete semanas de clases agravará aún más problemas en áreas fundamentales como lectura, matemáticas y comprensión.
La agrupación criticó que la medida haya sido tomada sin consultar a madres y padres de familia, además de cuestionar que las autoridades pretendan compensar el tiempo perdido con actividades académicas posteriores, al asegurar que las interrupciones prolongadas generan afectaciones irreversibles en el aprendizaje.
La UNPF también rechazó que el Mundial de Futbol haya sido considerado como argumento para modificar el calendario escolar, al considerar que un evento deportivo no debe colocarse por encima de la educación de niñas, niños y adolescentes.
Además, acusó falta de planeación por parte de las autoridades educativas y recordó que las altas temperaturas no son un fenómeno nuevo, por lo que debieron implementarse alternativas como horarios escalonados, mejoras de infraestructura, ventilación adecuada o suspensiones focalizadas en regiones específicas.
En el documento, la organización señaló que existen planteles que continúan sin equipamiento básico para enfrentar las olas de calor, pese a que esta problemática se ha repetido durante varios ciclos escolares consecutivos.
Ante ello, la Unión Nacional de Padres de Familia exigió la reconsideración inmediata de la medida, la publicación de estudios técnicos que sustenten el ajuste al calendario y una comunicación integral entre autoridades educativas y familias para construir soluciones reales.
Asimismo, hizo un llamado nacional a madres y padres de familia para manifestar su inconformidad y exigir que se garantice el cumplimiento de los días efectivos de clase establecidos por la normatividad vigente.
“La educación no se negocia”, advirtió la organización, al señalar que el interés superior de la niñez debe estar por encima de decisiones improvisadas o factores externos.



