La nueva película del cineasta mexicano Alejandro González Iñárritu, protagonizada por Tom Cruise, enfrenta un complicado arranque en taquilla que podría convertirla en uno de los mayores tropiezos comerciales de ambos.
“Digger” habría tenido un presupuesto de producción cercano a los 180 millones de dólares, al que se sumarían alrededor de 100 millones destinados a campañas de promoción y mercadotecnia. Sin embargo, las primeras cifras de recaudación estarían muy lejos de las expectativas generadas por una producción de semejante costo.
Durante su primer fin de semana, la cinta habría conseguido aproximadamente 20 millones de dólares a nivel mundial, mientras que en Estados Unidos apenas habría alcanzado los 8 millones.
El desempeño resulta especialmente significativo debido al peso que tiene el mercado estadounidense para las grandes producciones de Hollywood. Un debut de estas dimensiones complica las posibilidades de que la película logre recuperar su inversión únicamente mediante la exhibición en salas.
A ello se suma una recepción poco favorable entre parte de la crítica y el público, situación que podría dificultar todavía más el recorrido comercial de la cinta durante las siguientes semanas.
Para Iñárritu, ganador de varios premios Óscar y uno de los directores mexicanos más reconocidos internacionalmente, el resultado representaría un fuerte revés comercial. Para Tom Cruise, una de las mayores estrellas de Hollywood, también significaría un inesperado tropiezo después de varios éxitos de taquilla.
Por ahora, “Digger” tendrá que enfrentar el reto de mantenerse en cartelera y aumentar su recaudación para reducir la distancia entre sus ingresos y el elevado costo de producción y promoción.
El verdadero balance llegará cuando concluya su recorrido internacional, pero su primer fin de semana ya encendió las alarmas en torno a una de las apuestas más costosas de la temporada.



