Huérfanos de la 4T: Verónica Camino y Raúl Paz se quedan sin padrino y sin rumbo político

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En la Cuarta Transformación, donde se prometió erradicar el amiguismo, el tráfico de influencias y los privilegios del pasado, una vez más se confirma que sin padrino no hay milagro político. Hoy, Verónica Camino Farjat y Raúl Paz Alonzo enfrentan una realidad incómoda: se quedaron sin protector, sin respaldo y, probablemente, sin futuro dentro del movimiento que juraron defender.

Ambos personajes construyeron sus carreras no a base de propuestas, trabajo legislativo o resultados, sino gracias al cobijo político del senador Adán Augusto López Hernández, quien recientemente fue desplazado tras verse envuelto en escándalos que lo convirtieron en una figura incómoda para Morena.

Con la caída del “tío Adán”, también se derrumba la frágil estructura que sostenía a sus ahijados políticos.

La 4T y su fábrica de lealtades temporales

Gracias a la influencia de Adán Augusto, Verónica Camino logró repetir como senadora en 2024, mientras que Raúl Paz obtuvo como premio de consolación la dirección del Canal del Congreso de la Unión tras concluir su periodo como diputado federal.

Hoy, sin embargo, ambos observan cómo su antiguo benefactor es lentamente borrado del mapa político, mientras Morena intenta diluir su figura para evitar que tenga voz, voto o aspiraciones rumbo a 2027 o 2030.

En la 4T, la lealtad dura lo que dura el poder.

Verónica Camino: experta en chapulineo político

La trayectoria de Verónica Camino es un manual práctico de supervivencia partidista. Inició en el PRD, luego migró al PRI —donde fue directora del CEPREDEY, diputada local y senadora en 2018—, después pasó al Partido Verde, del que salió peleada, y finalmente recaló en Morena.

Cuatro partidos, una sola constante: mantenerse en el presupuesto.

En publicaciones previas se documentó que, durante su etapa como legisladora federal, dedicó más tiempo a viajes al extranjero con cargo al erario que a la elaboración de iniciativas o a la defensa de causas ciudadanas.

Un ejemplo más de cómo la “transformación” terminó reciclado a los mismos personajes de siempre, ahora con chaleco guinda.

Raúl Paz: del panismo al guinda por conveniencia

El caso de Raúl Paz Alonzo no es menos ilustrativo. Durante 23 años militó en el PAN, partido en el que construyó su carrera gracias al respaldo político de Cecilia Patrón Laviada, quien fue su esposa por casi dos décadas.

Con el impulso de Cecilia Patrón, Raúl fue delegado federal durante 12 años, ganó su única elección en 2012 como diputado federal, presidió el PAN estatal, fue diputado local plurinominal, coordinador parlamentario y posteriormente senador plurinominal en 2018.

Una carrera larga, cómoda y bien financiada.

Sin embargo, en 2023, a pocos meses de la elección federal, decidió “convertirse” a la 4T, demostrando que en política las convicciones suelen ajustarse al calendario electoral.