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El más reciente informe del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) sobre el Indicador Mensual de la Actividad Industrial por Entidad Federativa (IMAIEF), correspondiente a octubre de 2025 y publicado el 10 de febrero de 2026, coloca a Campeche entre las entidades con peor desempeño industrial del país.

Los datos revelan una caída anual de -15.8 por ciento en la actividad industrial total, mientras que el sector construcción —uno de los principales motores del empleo local— registró un desplome de -52.7 por ciento, uno de los retrocesos más severos a nivel nacional.

Trayectoria negativa sostenida

En cifras desestacionalizadas, Campeche también reportó una contracción anual de -15.7 por ciento y una disminución mensual de -1.6 por ciento, lo que confirma que no se trata de un ajuste aislado, sino de una tendencia sostenida a la baja.

El deterioro no se limita a la construcción. El informe del INEGI señala además caídas en:

  • Minería: -8.6% anual
  • Manufacturas: -15.1% anual

Estos indicadores mantienen al estado en la parte baja del ranking nacional en el sector secundario.

Contraste con el discurso oficial

Las cifras contrastan con las declaraciones recientes de la gobernadora Layda Sansores San Román, quien el 10 de febrero afirmó que su administración apuesta por obra pública que genera empleo y desarrollo local, evitando inversiones en mega proyectos que, según sostuvo, no aportan bienestar directo a la población.

El discurso gubernamental ha puesto énfasis en que la infraestructura estatal tiene impacto tangible en las familias campechanas. Sin embargo, los datos oficiales muestran que precisamente el rubro de construcción —pieza clave en la narrativa de generación de empleo— enfrenta una contracción histórica.

Rezago frente a otras entidades

Mientras estados como Nayarit y Baja California Sur reportan crecimientos de doble dígito en actividad industrial, Campeche se ubica entre los de peor desempeño, en un entorno nacional donde algunas economías regionales muestran señales de recuperación.

La caída en construcción, particularmente, enciende alertas por su impacto en empleo, cadenas productivas y consumo interno, sectores que dependen directamente del dinamismo de la obra pública y privada.