Cielo Alto: pozos de drenaje abiertos exhiben riesgo sanitario y omisiones de la Japay

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Lo que pretendía ser una muestra de supervisión y mantenimiento terminó por exhibir una condición extrema de riesgo sanitario. Un video difundido en las redes sociales de Francisco “Pancho” Torres Rivas, director de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán (JAPAY), revela la existencia de pozos de drenaje abiertos, sin tapas herméticas y ubicados en zonas de terracería del fraccionamiento Cielo Alto, exponiendo de manera directa infraestructura de aguas residuales.

Lejos de reflejar una condición segura, las imágenes muestran una situación insalubre y peligrosa, donde los pozos abiertos permiten el ingreso de lodo, basura, fauna muerta y contaminantes, afectando no solo el funcionamiento del sistema de drenaje, sino representando un foco de infección latente para miles de usuarios del vital líquido.

Un problema documentado, pero no atendido

El material fue difundido de manera oficial como parte de acciones de limpieza y supervisión; sin embargo, documentar públicamente pozos abiertos en una zona sin pavimentación no equivale a resolver el problema, sino a normalizar una condición que amerita atención inmediata y medidas preventivas urgentes.

En el propio video se sugiere que la causa del problema es la basura arrojada por la población, un enfoque que traslada la responsabilidad al ciudadano y omite un punto clave: la infraestructura sanitaria debe estar diseñada, protegida y operada para prevenir precisamente este tipo de riesgos, independientemente de las conductas individuales.

La existencia de pozos de drenaje abiertos no puede justificarse como consecuencia de malas prácticas ciudadanas. Se trata de un asunto técnico y de salud pública que corresponde atender de manera directa a las autoridades responsables.

Tapas robadas, riesgo intacto

Aunque desde el portal del propio director se señala que las tapas son dañadas o robadas, la causa no elimina ni minimiza el riesgo. Existen alternativas técnicas y operativas para evitar que este tipo de infraestructura permanezca abierta y expuesta, especialmente en zonas habitadas.

La omisión de soluciones efectivas deja al descubierto una problemática estructural que no es nueva, pero que continúa sin resolverse.