Morena, de cancha prestada: critican al Ayuntamiento, pero aman sus parques

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En la política yucateca, a veces la realidad supera al discurso. Y esta vez, el escenario fue tan simbólico como incómodo: el parque Juan Pablo II, uno de los espacios públicos mejor conservados de Mérida, se convirtió en sede improvisada de un acto político de Morena… para criticar precisamente al gobierno que lo mantiene en pie.

Ahí, bajo la sombra de árboles cuidados y sobre una cancha con pintura reciente, diputadas y militantes guindas lanzaron discursos sobre soberanía, dignidad y transformación. Todo ello, sin reparar —o fingiendo no notar— que justo bajo sus pies se encontraba el logotipo del Ayuntamiento de Mérida, pintado en el piso como testigo silencioso de quién se encarga realmente de ese espacio.

Discursos de confrontación, escenarios bien cuidados

Mientras las voces se elevaban contra el “neoliberalismo municipal” y el supuesto abandono ciudadano, el entorno decía otra cosa: luminarias funcionando, áreas limpias y una cancha en condiciones óptimas. Un contraste difícil de ignorar.

La escena dejó al descubierto una contradicción evidente: quienes acusan al gobierno local de ineficiencia eligieron, estratégicamente, uno de los parques mejor atendidos para montar su evento político.

No fue un terreno olvidado ni un espacio deteriorado el que sirvió de fondo para sus reclamos, sino una infraestructura pública que opera gracias al trabajo cotidiano del Ayuntamiento.

Crítica desde la comodidad

La paradoja resulta llamativa. Morena construye un discurso de confrontación absoluta, pero no duda en aprovechar los servicios y espacios que ofrece la administración a la que ataca. La comodidad, al parecer, también es parte de la estrategia.

Mientras las legisladoras afinaban frases para redes sociales y cuidaban el ángulo de las cámaras, el gobierno municipal seguía con una labor menos vistosa, pero esencial: mantenimiento, limpieza, alumbrado y atención a los espacios públicos.

La 4T y la casa del vecino

La escena dejó una metáfora difícil de ignorar: la Cuarta Transformación en Yucatán todavía necesita “pedir prestada la casa al vecino” para poder quejarse de él.

Critican el modelo, cuestionan la gestión y desacreditan al Ayuntamiento, pero recurren a su infraestructura cuando necesitan un foro digno, seguro y funcional.

Si tan grave es el abandono que denuncian, surge una pregunta inevitable: ¿por qué no realizaron su acto en alguno de los terrenos olvidados que prometen rescatar y nunca intervienen?

Ruido contra resultados

Al final, la imagen resume buena parte de la política actual: de un lado, discursos estridentes; del otro, trabajo silencioso. Unos hacen ruido, otros hacen ciudad.

La cancha del parque Juan Pablo II no solo fue escenario de un mitin, sino espejo de una contradicción: criticar desde el espacio que sí funciona, gracias a quienes dicen combatir.

Y así, entre consignas y logotipos pintados en el suelo, quedó claro que en Mérida, incluso la protesta, a veces, depende del buen gobierno al que se pretende desacreditar.