Lo que pretendía ser un posicionamiento político contra el Plan de Desarrollo Urbano de Mérida terminó por convertirse en una muestra pública de la fractura interna que atraviesa la fracción de Morena en el Cabildo municipal.
La mañana de este lunes, los regidores Adrián Gorocica, Georgina Piña y Diego Carrera ofrecieron una conferencia de prensa con la intención de cuestionar diversos aspectos del proyecto urbano impulsado por el Ayuntamiento. Sin embargo, lejos de consolidar un discurso unificado, los ediles evidenciaron desorganización, contradicciones y una profunda falta de coordinación política.
Durante su intervención, los regidores intentaron descalificar lineamientos del plan, sin reconocer que varios de los puntos señalados fueron propuestos por el Instituto Municipal de Planeación y Desarrollo Urbano Territorial (IMDUT), organismo que depende del Gobierno del Estado. Esta omisión generó confusión entre los asistentes y debilitó el sustento técnico de sus críticas.
Incluso, en medio de sus señalamientos, los funcionarios incorporaron temas relacionados con el Infonavit, una institución federal, lo que terminó por desdibujar el enfoque de la rueda de prensa. Al final, no quedó claro si el reclamo era dirigido a autoridades municipales, estatales o federales, reflejando una estrategia poco definida.
Dos bloques dentro de Morena
Uno de los momentos más reveladores ocurrió cuando Adrián Gorocica afirmó que la rueda de prensa se realizaba “a título personal” y no como postura oficial de la bancada morenista. Esta declaración dejó al descubierto la existencia de al menos dos grupos al interior del Cabildo.
Por un lado, se ubican Gorocica y sus aliados, mientras que en otro bloque se encuentran las regidoras Denisse Pérez, Berenice Rivero y el edil José Manuel Peniche Marenco, quienes brillaron por su ausencia en el evento.
Aunque Gorocica aseguró que sí extendió la invitación a sus compañeros, fuentes cercanas a los regidores ausentes señalaron que el llamado se realizó de manera tardía, luego de que diversos medios evidenciaran que el grupo organizador pretendía marginarlos.
Diputadas toman distancia
La falta de cohesión también quedó evidenciada con la postura de las diputadas locales invitadas, Clara Rosales y Estefanía Baeza, quienes optaron por mantenerse entre el público y no subir al presidium. Su decisión fue interpretada como una forma de deslindarse del mensaje y evitar verse involucradas en un acto marcado por la improvisación y el conflicto interno.
Morena, sin rumbo claro en el Cabildo
El episodio dejó en evidencia que, más allá del debate sobre el desarrollo urbano, Morena en Mérida enfrenta una crisis de liderazgo y coordinación. La ausencia de una postura consensuada, las contradicciones en el discurso y las tensiones entre sus integrantes reflejan una bancada fragmentada, incapaz, por ahora, de actuar como un bloque sólido.
Para analistas políticos locales, este tipo de exhibiciones públicas debilitan la posición del partido en el ámbito municipal y generan dudas sobre su capacidad para incidir de manera efectiva en las decisiones que impactan a la ciudad.



